Verano del 2006, un granjero comete suicidio cada ocho horas en Vidharbaha, India. Sembrando semillas de algodón genéticamente modificado, cuyo cultivo es más caro y con cosechas constantemente fallidas, los granjeros se ven obligados a pedir préstamos, primero en bancos y luego a prestamistas independientes que cobran intereses altísimos. La imposibilidad de pagar sus deudas ha conducido a cerca de 3,000 granjeros al suicidio. Un fenómeno tan desesperante como complejo, en el que muchos factores contribuyen, entre ellos, el cambio climático y la baja en el precio del algodón.
Aquí, el trabajo de dos fótografos acerca de esta situación: arriba imagen de Subhash Sharma, y abajo imagen de Johann Rousselot. Galerías completas de ambos dando clic en sus nombres.
